Para la UGT-PV el incremento del paro en la Comunitat en julio en 930 personas, un 0,48%, es un hecho insólito, ya que julio se caracteriza por tener descensos del desempleo, desde hace al menos once años, lo que exige el abandono de ciertos discursos autocomplacientes y la necesidad de trabajar desde la administración autonómica, de común acuerdo con los agentes económicos y sociales, para cambiar una tendencia negativa que se evidencia desde el mes de abril.
Con este incremento, el aumento del desempleo en el último año alcanza un 4,15%, con 7.774 personas más en situación de paro, lo que sitúa a la Comunitat entre las autonomías con mayores incrementos del desempleo junto a Andalucía, Murcia y las Islas Baleares y lejos de las comunidades con mayor dinamismo como Catalunya, el País Vasco o Madrid, donde o bien desciende el desempleo o el repunte es mínimo.
Por provincias, Valencia acumula en julio 1.239 personas más en el desempleo, Castellón 107 y Alicante desciende ligeramente en 416 personas. Ahora bien, los datos interanuales señalan que en las tres provincias se producen incrementos del desempleo, siendo precisamente Alicante la que registra un mayor incremento con un 7,59% más que hace un año, seguida de cerca por Castellón con un 6, 06%, mientras que en Valencia el incremento es del 1,15%.
Entre los sectores productivos es de destacar, respecto al mes de junio, el incremento en la construcción en 2.200 personas y en la industria con 204, mientras que los servicios registran un descenso del desempleo en 631, es decir, de nuevo el sector servicios hace de parapeto ante el marasmo de sectores productivos clave como la industria. Por otra parte, la contratación indefinida no acaba de despegar a pesar del incremento en un 4,80% en el último año, lo que deja la tasa de contratación indefinida en un 12%, un buen dato aunque dos décimas por debajo de la media estatal.
En definitiva, la UGT-PV considera que es necesario buscar, desde el consenso, la forma de relanzar el dinamismo del mercado de trabajo valenciano, muy tocado en los últimos meses por la evolución negativa de la industria y la cada vez más evidente desaceleración de la construcción, lo que deja a los servicios como único pilar para sostener la creación de empleo, lo que a todas luces es insostenible en el tiempo.


